Empleado de TUSSAM suministrando combustible de gas natural a un autobús.

TUSSAM adjudica a Naturgy el suministro de gas natural vehicular de sus autobuses durante un año prorrogable hasta 2023

Esta oferta de licitación cifrada en 3,6 millones de euros, supondrá un notable ahorro para TUSSAM frente al contrato anterior

Naturgy, a través de su filial Gas Natural Comercializadora S.A, suministrará el gas natural vehicular a los autobuses de GNC de la flota de TUSSAM durante los próximos 12 meses prorrogables por dos años.

La adjudicación, que asciende a 3,6 millones de euros el primer año, supone que durante este año la compañía sea la encargada de suministrar gas natural vehicular a la estación de carga de TUSSAM en la que repostan los casi 300 autobuses propulsados por esta energía que tiene esta empresa municipal de transportes del Ayuntamiento de Sevilla. El contrato supondrá un consumo anual de energía limpia de 120 GWh/año.

Una apuesta sostenible y ecológica

El 68% de la flota de TUSSAM está propulsado por gas natural comprimido (GNC), en línea con el compromiso adquirido por TUSSAM para la reducción del consumo de combustibles no ecológicos y, en consecuencia, de las emisiones contaminantes, siguiendo por lo tanto la estrategia definida en los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible). En el Plan Estratégico 2030 de Sevilla y el Plan de Acción por el Clima y la Energía Sostenibles de Sevilla (PACES) igualmente se apuesta por el GNV como combustible sostenible.

Entre las grandes ciudades españolas, TUSSAM es la empresa de transporte urbano con mayor porcentaje de flota de GNC, casi un 75% del total de la flota.

El uso de gas natural en el transporte urbano aporta considerables beneficios medioambientales con respecto al uso de combustibles tradicionales, como son la reducción de las emisiones de CO2, la nula emisión de partículas sólidas PM10, principal causa de problemas respiratorios derivados de la contaminación urbana y de SO2, así como la reducción importante de emisiones de NOx y de CO.

 Con esta reducción de emisiones se mejora la calidad del aire de las ciudades, se atenúa el efecto invernadero y se contribuye a la conservación del conjunto histórico de la ciudad.

Además, los autobuses de GNV reducen hasta un 50% la emisión sonora y las vibraciones respecto a los vehículos diésel, por lo que contribuyen a disminuir la contaminación acústica en las ciudades.